martes, 17 de abril de 2018

Gracias doctores

Hoy mi entrada se la quiero dedicar a esos médicos que han hecho todo lo posible para que él siga perfectamente entre nosotros y disfrutando de la vida.
A ellos a los que voy a llamar por su nombre simplemente quiero darles las gracias por toda la dedicación que han tenido hacia él.
No sé si algún día estos magníficos doctores leerán esto, pero mi corazón me pide que debo hacerles este pequeño homenaje para agradecerles todo lo que han hecho por él.

Voy a empezar con Felipe para mí "super Felipe". "Super Felipe" gracias por la carrera que hiciste el día 12/12/17 por Fernando, cuando te vi subir a la planta corriendo mi corazón se paralizó porque sabía que algo no iba bien. Después recuerdo con lágrimas en los ojos el abrazo que me diste en el pasillo y me dijiste: todo ha salido bien.
"Super Felipe" no cambies nunca, cuando seas un prestigioso otorrino no dejes de ser como eres ahora con esa humildad y humanidad que siempre me has demostrado. Gracias "super Felipe".

Biel con esa sonrisa siempre en la cara y que cuando me tenias que contar algo siempre lo has hecho de una forma fácil y sencilla para que yo lo entendiese. Te digo lo mismo que a Felipe nunca cambies, nunca dejes de ser ese doctor amable y cariñoso. Gracias Biel.

Karen esa doctora dulce y cariñosa siempre feliz y sonriente, Karen eres una persona especial y tengo que agradecerte lo cariñosa que siempre has sido con toda mi familia. Un abrazo Karen.

Alex la alegría personificada, me encantas Alex, tratas a las personas de tú a tú y eso hace mucho bien a pacientes y familiares. Te he ofrecido casa y comida para que no me dejases sola con Fernando pero... no has querido, tú te lo pierdes porque cocino muy bien y de muestra te llevé unas galletitas de mantequillas.
Alex serás un gran otorrino con tu humildad y sencillez, no cambies Alex. Gracias Alex.

Jordi, ¡pero que guapo eres! tienes una sonrisa que enamora y esos dos hoyitos cuando sonríes, uhhhh  que bonitos son. Pero lo mejor de ti es la confianza y paz que transmites.
Recuerdo con mucho cariño el día de la operación de Fernando después de muchas horas esperando tú saliste a buscarnos a mi hijo y a mi que estábamos allí ansiosos y nerviosos, tú nos distes paz al decirnos que todo había salido bien. Yo con lágrimas en los ojos te dije: ¿Puedo darte un abrazo? tú abriste los brazos y me diste ese abrazo que tanto necesitaba en ese momento, ese abrazo fue un bálsamo de tranquilidad para mi, ese abrazo no lo voy a olvidar nunca. Gracias Jordi.

Isabel seria y de pocas palabras, pero una gran profesional. Gracias Isabel.

Julio educado, poco hablador, serio pero un gran otorrino. Gracias Julio.

Dr. Maños (el gran jefe) parece serio y seco pero no... no es así, yo he visto como le ha hablado a Fernando siempre con cariño y esos pellizquitos en las mejillas de Fernando me llegaban al corazón. Es usted un Dr cariñoso y amable. Gracias Dr. Maños.

Tantos meses en un hospital relacionándome a diario con médicos y enfermeras me ha enseñado algo que no voy a olvidar nunca y es a no juzgar sin conocer a las personas.
Yo me he equivocado con dos personas, dos doctores a los que al principio no me caían bien, eran serios, yo hasta los encontraba antipáticos y después el tiempo me ha enseñado que son personas maravillosas. Ahora paso hablar de vosotros dos y os pido perdón por haber pensado mal de vosotros.


Marta al principio ya lo he dicho antes no me caías bien, te veía tan seria nunca te dirigías a mi y eso me hizo pensar que eras un poquito desaborida. Con el tiempo fui viendo tu comportamiento con Fernando, como te preocupabas de él, un día oi que decías en el control: Avisarme si Fernando no está bien. Ese día y muchos detalles que vi después de como tratabas a Fernando hizo que yo me arrepintiese de haberte juzgado sin conocerte. Eres una gran profesional Marta y te deseo muchos éxitos en tu vida. Gracias Marta.

Henry tú eres el otro Dr que me caía mal, siempre que entrabas en la habitación tan serio, tan tieso me daba hasta miedo preguntarte algo sobre Fernando. Pero también me equivoqué contigo, un día de esos que yo tenía de bajón y lloraba de cansancio e impotencia, tú te acercaste a mí y tuviste unas palabras muy bonitas para mí. También he visto gestos maravillosos con Fernando que al fin y al cabo era con él con el que tenías que tener detalles, yo simplemente era una acompañante. Perdón Henry por juzgarte antes de conocerte. Gracias Henry.

Estoy segura que me dejo por nombrar algunos doctores y desde aquí los felicito a todos por su comportamiento con Fernando, pero estos que nombro son con los que más relación he tenido.

Amalia.


Felicidades Borjita.

Hoy es el cumpleaños de mi hijo y le he querido regalar estas letras.






sábado, 14 de abril de 2018

Hundo

viernes, 23 de febrero de 2018

Mi cumpleaños

Este año mi cumpleaños a sido especial, especial por el lugar donde lo he celebrado, no me he ido a celebrarlo a un país exótico, ni me he ido de crucero, no no, este año he celebrado mi cumpleaños en un hospital, en el hospital de Bellvitge en l'Hospitalet Barcelona.
Ha sido un cumpleaños diferente pero muy bonito, emotivo y rodeada de personas maravillosas y queridas.
Yo no era la enferma, el enfermo era una persona muy querida para mí, mi marido. Y allí rodeada de mi hijo y de mi prima hemos celebrado mi cumpleaños "especial".
No me puedo quejar de los regalos han sido muchos y muy valiosos sentimentalmente para mí.
Voy con retraso poniendo entradas en el blog, pero es que me falta tiempo.








domingo, 11 de febrero de 2018

Gracias a mis luces

Como acompañante de un paciente de larga estancia en el Hospital Universitario de Bellvitge quiero dedicar esta carta a las luces que han alumbrado mi estancia en el hospital.
A las enfermeras/os y auxiliares de la planta 13 unidad 1 que sin ninguna obligación por su parte han cuidado de mí.
A esas luces que han alumbrado mi camino durante meses en ese hospital y que ya forman parte de mi vida quiero decirles gracias, gracias y gracias.
Gracias por esos días que yo tenía de bajón y que tú me has abrazado y sin decir ni una sola palabra me has dicho tantas cosas con ese abrazo; adelante, todo va bien, no te desanimes, estoy aquí para lo que me necesites.
A ti que cada tarde para hacer mi estancia más llevadera me traías un café y un paquetito de galletas.
Tú que cuando me has visto con lágrimas en los ojos por lo duro de la situación que estaba viviendo me has cogido las manos y con tus ojos vidriosos y a punto de llorar también me has dicho: “sé fuerte”.
A ti querida amiga que en esos duros momentos que nos han tocado vivir juntas, me has sacado de la habitación, me has llevado al office y me has hecho una tila, mientras más personal del hospital lo cuidaban a él.
A ti que me has mandado a que me diese el aire y estirara las piernas y me has dicho bajito y al oído: “yo cuido de él” te irá bien un poco de aire fresco.
A las que os he pedido un abrazo porque me sentía sola y derrumbada y jamás me habéis negado ese abrazo que tanta fuerza me ha dado en ese momento.
A ti que cuando él se ha puesto nervioso me has echado de la habitación y te has quedado consolándolo a él mientras yo lloraba en el pasillo.
También nos hemos reído muchas veces, una risa maravillosa contando historias y chistes.
A ti que me has enseñado los cuidados que tenía que tener cuando nos fuésemos a casa y yo con lágrimas en los ojos te decía: “no voy a ser capaz” y tú me has respondido: “serás capaz, podrás hacerlo”.
A ti que cuando le tenías que poner una vía y como sus venas no son muy buenas y después de intentarlo varias veces sin poder, con tristeza has dicho: “no puedo pincharte más” que venga otra compañera y te he visto salir de la habitación triste a buscar a otra compañera porque tú ya no querías hacerle más daño, no es culpa tuya son las venas de él.
A mis luces de las noches, “mis estrellas” que os habéis preocupado de que no pasase frio trayéndome mantas.
A ti que cada noche cuando repartías el resopon jamás te olvidaste de mí y de traerme un café.
A mis amigas de la noche que siempre han tenido un ratito para hablar conmigo y así hacerme la noche más soportable y me habéis dicho: “Tú duerme, que nosotras entramos a menudo para ver cómo está, tú no te preocupes, descansa
He pasado con vosotras/os Navidad, Año Nuevo y hasta mi cumpleaños. No es el lugar más adecuado para decir que he sido feliz, muy feliz en un hospital, pero sí y lo digo llena de orgullo que he sido muy feliz con vosotras/os que os habéis convertido en parte de mis amigas, que jamás voy a olvidar estos meses que hemos compartido juntas.
Qué nunca en mi vida oiga hablar mal de enfermeras y auxiliares porque os defenderé con uñas y dientes.
Porque sois muy  humanos y aunque es vuestro trabajo a veces hacéis más de lo que debéis, no os importa salir más tarde si un enfermo os necesita, porque tenéis un corazón enorme y unos sentimientos preciosos.
Ahora que estoy en mi casa os echo de menos, con muchas estoy en contacto por teléfono y me alegra saber que estáis muy bien. Ya no sois simplemente enfermeras, ya sois mis amigas.
Mientras mi cabeza os recuerde y mi corazón siga latiendo siempre seréis unos “ocupas” en mi corazón.
La planta 13 unidad 1 del Hospital Universitario de Bellvitge tiene el mejor personal sanitario del mundo.
Os quiero amigas/os.

Amalia.